miércoles, 13 de junio de 2012

Sustancias conservativas y no conservativas

  • Sustancias conservativas:
Los contaminantes conservativos son aquellos que no son afectados por los procesos naturales, en principio dichas concentraciones solo son reducidas por dilución. Dentro de este tipo de contaminación se encuentran muchas sustancias inorgánicas. Su estructura química se mantiene a lo largo del tiempo a pesar de su interacción con los materiales del medio. Como ejemplo están los metales pesados.
La contaminación orgánica tiene en cuenta los fenómenos de desoxigenación de los cursos de agua, el vertido excesivo de materia orgánica biodegradable va a ser degradado por bacterias heterótrofas que los usan como energía y como fuente de moléculas orgánicas necesarias para su biosíntesis. Las heces humanas son las fuentes más importantes de sustancias que consumen el oxigeno.

  •  Sustancias no conservativas:
Los no conservativos son sustancias que pueden ser degradadas por los procesos naturales de auto-purificación y sus concentraciones se reducen con el tiempo, dependiendo de la calidad del agua receptora, de la temperatura y de otros factores ambientales. Entran en este tipo de contaminación la mayoría de las sustancias orgánicas, algunas sustancias inorgánicas y muchos microorganismos.


martes, 12 de junio de 2012

Oxigeno disuelto

Oxigeno disuelto

El oxigeno disuelto ha sido uno de los constituyentes no-conservativos  más estudiados en ecosistemas acuáticos. Este es un requisito nutricional esencial para la mayoría de los organismos vivos, dada su dependencia del proceso de respiración aeróbica para la generación de energía y para la movilización del carbono en la célula. Además, el oxígeno disuelto es importante en los procesos de: fotosíntesis, oxidación-reducción, solubilidad de minerales y la descomposición de materia orgánica.

Los niveles de oxígeno disuelto necesarios para sostener la vida de organismos acuáticos varían de una especie a otra. La truchas, por ejemplo, requieren concentraciones mayores a 4.0 mg/L para permanecer saludables, mientras que muchas especies de crustáceos pueden vivir y reproducirse en ambientes acuáticos donde la concentración de oxígeno disuelto oscila entre 2.0 y 0.1 mg/L. Por otro lado, existe una gran variedad de microorganismos (bacterias, hongos y protozoarios) para los cuales el oxígeno no es indispensable (anaerobios facultativos), otros no lo utilizan, siendo indiferentes a su presencia (aerotolerantes) e incluso, para algunos el oxígeno resulta ser tóxico o inhibitorio para el crecimiento (anaerobios estrictos).


La distribución del oxígeno en cuerpos de agua naturales está determinada por el intercambio gaseoso a través de la superficie del agua, la producción fotosintética, el consumo respiratorio y por procesos físicos de advección (movimiento horizontal del aire causado principalmente por variaciones de la presión atmosférica cerca de la superficie) y difusión. Siendo el oxígeno un requisito nutricional esencial para la mayoría de los organismos, es importante medir las variaciones por unidad de tiempo de los procesos bióticos (fotosíntesis y respiración celular) y abióticos que se desarrollan in situ, que afectan su concentración y distribución. Es conveniente conocer dichas variaciones, si nos interesa construir modelos dinámicos del funcionamiento de comunidades acuáticas.

La entrada de oxígeno al agua envuelve dos procesos: la entrada de oxígeno atmosférico y la generación de oxígeno dentro del cuerpo de agua por la actividad de organismos fotosintéticos. Para el primer proceso es necesario un gradiente apropiado basado en las diferencias entre las presiones parciales de oxígeno en la atmósfera y en el agua.


Eutrofizacion

Eutrofizacion

En ecología el término eutrofización designa el enriquecimiento en nutrientes de un ecosistema. El uso más extendido se refiere específicamente al aporte más o menos masivo de nutrientes inorgánicos en un ecosistema acuático. Eutrofizado es aquel ecosistema o ambiente caracterizado por una abundancia anormalmente alta de nutrientes.
El desarrollo de la biomasa en un ecosistema viene limitado, la mayoría de las veces, por la escasez de algunos elementos químicos, como el nitrógeno en los ambientes continentales y el fósforo en los marinos, que los productores primarios necesitan para desarrollarse y a los que llamamos por ello factores limitantes. La contaminación puntual de las aguas, por efluentes urbanos, o difusa, por la contaminación agraria o atmosférica, puede aportar cantidades importantes de esos elementos limitantes.

El resultado es un aumento de la producción primaria (fotosíntesis) con importantes consecuencias sobre la composición, estructura y dinámica del ecosistema. La eutrofización produce de manera general un aumento de la biomasa y un empobrecimiento de la diversidad. En ecosistemas terrestres, las plantas que pasan a dominar son especies herbáceas ecológicamente pioneras, frecuentemente cosmopolitas, con alta tasa de reproducción, incapaces de competir en ambientes oligotrofos (pobres en nutrientes) o mesotrofos. En ecosistemas acuáticos, con la eutrofización empiezan a proliferar algas unicelulares, en general algas verdes. En los océanos, la eutrofización local, a veces por causas naturales, puede provocar una marea roja o marea blanca: la explosión demográfica de una sola especie algal, que en muchos casos provoca la intoxicación de la fauna mayor.
La explosión de algas que acompaña a la primera fase de la eutrofización provoca un enturbiamiento que impide que la luz penetre hasta el fondo del ecosistema. Como consecuencia en el fondo se hace imposible la fotosíntesis, productora de oxígeno libre, a la vez que aumenta la actividad metabólica consumidora de oxígeno (respiración aeróbica) de los descomponedores, que empiezan a recibir los excedentes de materia orgánica producidos cerca de la superficie. De esta manera en el fondo se agota pronto el oxígeno por la actividad aerobia y el ambiente se vuelve pronto anóxico. La radical alteración del ambiente que suponen estos cambios, hace inviable la existencia de la mayoría de las especies que previamente formaban el ecosistema.
La principal causa antropogénica de procesos de eutrofización es la contaminación química. Las formas más importantes desde este punto de vista son:
  • La contaminación agropecuaria, sobre todo la contaminación difusa de los suelos y de los acuíferos con fertilizantes inorgánicos de origen industrial o extractivo; o por excrementos animales, a causa de una producción masiva de ganado, aves, peces, etc. Estas causas aportan nitrógeno, en forma de nitrato y amonio, y fósforo, como fosfato, a la vez que cationes como potasio (K+,) magnesio (Mg++), etc.
  • Las contaminaciones forestales, por abandono en los ríos de residuos forestales y restos del aprovechamiento maderero, lo que aumenta la materia orgánica disuelta, favoreciendo la proliferación de flora eutrófica como berros y lenteja de agua, que a su vez remansa la corriente y disminuye el espejo del agua.
  • La contaminación atmosférica por óxidos de nitrógeno (NOx) y óxidos de azufre (SOx). Éstos reaccionan con el agua atmosférica para formar ion nitrato (NO3-) e ion sulfato (SO42-) que una vez que alcanzan el suelo forman sales solubles. De esta manera se solubilizan los cationes del suelo, provocando el empobrecimiento de éste en nutrientes. Esas sales son arrastradas fácilmente a los acuíferos y a los ríos, contaminándolos. En estos últimos la importante incorporación de nutrientes así producida, puede dar lugar a un proceso de eutrofización. Ésta afectará finalmente también a los embalses, así como a los lagos o mares donde los ríos desemboquen.
  • La contaminación urbana. Los efluentes urbanos, si no hay depuración o ésta es sólo parcial, aportan nutrientes en dos formas:
    • residuos orgánicos, que enriquecen en elementos previamente limitantes el ecosistema;
    • residuos inorgánicos como el fosfato, empleado como emulgente en la fabricación de detergentes. Por esta razón las legislaciones modernas promueven la sustitución del fosfato en la fabricación de estos productos.


      ·         Oligotrófico: lagos generalmente profundos, con cargas de nutrientes baja y muy baja biomasa de fitoplancton; aguas muy transparentes y bien oxigenadas y por lo tanto ricos en salmónidos. Típicamente es un lago azul.

      ·         Mesotrófico: estado trófico intermedio entre eutrófico y oligotrófico.


      ·         Eutrófico: ambiente con elevada carga de nutrientes, sea por factores naturales o
      antrópicos, de escasa profundidad, generalmente con un anillo de juncos en la zona litoral y con abundante vegetación acuática flotante y sumergida; poco transparente por la abundancia de fitoplancton. Con predominio de aterínidos, que soportan niveles inferiores de oxígeno que los salmónidos.

1.5 Morfometria

Morfometria

La caracterización morfométrica de un cuerpo de agua idealmente debe ser el punto de partida de las investigaciones limnológicas, ya que a partir de ésta se puede determinar la ubicación de las estaciones de recolección de manera metódica, adicionalmente, se genera una idea global sobre el funcionamiento del sistema teniendo en cuenta las áreas de interface agua – aire y agua – sedimento (Montoya-Moreno 2005). La información morfométrica es necesaria para investigar sobre la erosión, cargas de nutrientes, balances de masa, contenido calórico, estabilidad térmica, comunidades y productividad biológica, entre otras. Håkanson (1981) plantea que para propósitos científicos, en hidrología y en el contexto limnológico y sedimentológico, es de interés primario tener un mapa batimétrico que ilustre la morfología general de la cubeta, como también de la mayoría de los accidentes topográficos, tales como picos subacuáticos, agujeros profundos y cuellos de botella.
La morfometría es un método que se utiliza en varias disciplinas, basado en la forma de ciertas cosas. De acuerdo a la forma y medidas de los objetos se pueden clasificar o identificar. Un ejemplo de ello es en los animales: con las medidas de estos se puede identificar la especie o conocer el grado de desarrollo de sus órganos reproductores, entre otras cosas.

En la morfometría un punto de referencia (landmark) es un punto en la forma de un objeto en el que las correspondencias entre y dentro de las poblaciones del objeto se preservan. Los landmarks pueden definirse manualmente o automáticamente por un programa computacional.
Existen tres tipos principales:

• Un landmark anatómico es un punto de referencia biológicamente significativo en un organismo. Normalmente, los expertos definen puntos anatómicos para asegurar su correspondencia dentro de la misma especie. Los landmarks anatómicos determinan las homologías de un organismo.

• Los landmarks matemáticos son puntos en una forma situados de acuerdo a alguna propiedad matemática o geométrica.

• Los pseudo-landmarks se encuentran entre los landmarks anatómicos y los matemáticos.



1.4 Morfologia


Morfología

La morfología de los ecosistemas lacustres es función de su origen, el cual determina las relaciones entre contorno y profundidad. Las principales agrupaciones lacustres se encuentran asociadas a cordones montañosos y sus orígenes principales son tectónicos, volcánicos, de glaciación y deslizamientos de tierra entre los cuales se encuentran los lagos más grandes y profundos.

Se agregan a estas formaciones los grandes lagos artificiales generados para producir electricidad. Los lagos y lagunas naturales de menor profundidad se forman por actividad fluvial, costera, disolución y acción del viento. Los parámetros más importantes a controlar son el área del espejo de agua, la profundidad máxima y las profundidades relativas al contorno de la cubeta, información que se define como la batimetría y cuya relación con el área permite calcular el volumen del lago.

 Las mediciones de la morfología de los lagos entregan importante información en relación con el comportamiento lumínico y el térmico, finalmente la productividad de los sistemas. Los lagos profundos (>100 m) tienden a presentar baja producción y son oligotróficos. Las lagunas y lagos someros presentan generalmente productividad alta correspondiente a a sistemas eutróficos.

Los sistemas fluviales, con flujo unidireccional del agua están condicionados en sus características por el caudal (volumen de agua por tiempo) y la corriente (distancia por tiempo), los cuales determinan la presencia de un sustrato pedregoso o fangoso, factores que a su vez influyen en la composición de las comunidades biológicas.

Morfología de Ríos

El trazado de un río se refiere al tipo de trayectoria que presenta en planta. La sinuosidad, que se estima como el cociente entre la longitud del río y la longitud del valle en un tramo, permite diferenciar tres tipos de trazados:

- Trazado recto, relativo a cocientes de sinuosidad inferiores a 1,5, no se aprecian líneas en el cauce pero la línea del thalweg se desplaza alternativamente de una orilla a la otra, haciéndose más visible en aguas bajas.

- Trazado meandriforme, cuando el coeficiente de sinuosidad es superior a 1,5, debido a las curvas que desarrolla el cauce desplazándose en sentido transversal del valle hacia un lado y otro. El tipo de curvas o meandros puede ser muy diferente de unos ríos a otros, pudiéndose diferenciar entre ellos a su vez diferentes tipos de trazados.

- Trazado trenzado, que se desarrolla en tramos de mayor pendiente o cuando la carga sólida es elevada, y se caracteriza por la formación de un curso de agua ancho y poco profundo, que se divide en varios brazos dejando islas intercaladas, uniéndose hacia aguas abajo y volviéndose a separar, a modo de trenzas.

1.2 Clasificación de los ecosistemas acuaticos






ECOSISTEMAS DE AGUA DULCE
·         Lagos y lagunas:
Los lagos y las charcas o lagunas son depresiones en la superficie terrestre que contienen aguas estancadas. Su profundidad puede ir desde 1 a 2.000 metros. Su tamaño puede oscilar entre menos de una hectárea en las pequeñas lagunas hasta las miles de km2 de los grandes lagos.
Son sistemas jóvenes, a escala geológica. Las lagunas y la mayor parte de los lagos, permanecen desde pocas semanas o meses, -las estacionales-, a varios cientos de años, las más duraderas. Con el paso del tiempo acaban llenándose de sedimentos y colmatándose. Por este motivo la diversidad de especies es baja pues, aunque por su aislamiento debía ser alta, su corta duración no da tiempo a la aparición de nuevas especies. Una notable excepción es el Baikal, que es antiguo, y tiene muchas especies propias. En un lago grande se distinguen las siguientes zonas:
  • zona litoral: con vegetación enraizada a lo largo de la orilla
  • zona limnética: aguas abiertas con fitoplancton.
  • zona profunda: con organismos heterótrofos por falta de luz suficiente para hacer fotosíntesis.
Según la abundancia de nutrientes (fosfatos y nitratos) en el lago se distinguen dos tipos:
a) Eutróficos.- Con las aguas ricas en nutrientes lo que facilita la proliferación de las algas. Cuando las algas mueren son descompuestas por las bacterias en procesos aeróbicos que consumen el oxígeno. Al terminarse el oxígeno muchos restos orgánicos quedan depositados en el fondo sufriendo procesos anaeróbicos que desprenden H2S y otros gases, dando un aspecto nauseabundo a las aguas en los casos de eutrofización extrema.  En estos lagos la luz penetra con dificultad en el agua y los seres vivos que se encuentran son los característicos de las aguas pobres en oxígeno.
b) Oligotróficos.- Sus aguas son pobres en nutrientes y, por tanto, las algas no proliferan excesivamente, las aguas son claras y penetra la luz con facilidad, hay oxígeno en abundancia y la flora y la fauna es típica de aguas bien oxigenadas (truchas, larvas de libélulas, etc.)
La productividad de lagos y lagunas es determinada por varios factores: La temperatura, la profundidad del agua, nutrientes y el oxigeno.


·         Arroyos y ríos
Un arroyo es una corriente natural de agua que normalmente fluye con continuidad, pero que a diferencia de un río, tiene escaso caudal, que puede incluso desaparecer en verano, dependiendo de la temporada de lluvia para su existencia. Un arroyo se divide en: meandro, cuenca de recepción, canal de desagüe y cono de deyección. Al igual que los ríos, pueden desembocar en el mar, en un lago o en otro río, en cuyo caso se denominan afluentes de éste.
La velocidad de la corriente moldea el carácter y la estructura de un arroyo. Esta velocidad se ve afectada por la forma, la pendiente, la anchura, la profundidad y la rugosidad del lecho además de por la intensidad de las precipitaciones y el ritmo del deshielo. El funcionamiento de los ríos como ecosistemas, está sometido a cambios debidos a factores estacionales, relacionados con el clima del área biogeográfica donde se encuentran (precipitación, escorrentía y temperatura).
La división entre ambientes lenticos y loticos es posible en regiones templadas, pero no es fácil de aplicar en sistemas fluviales inundables en los trópicos.
En las aguas rápidas predomina la Producción Primaria sobre la descomposición, y el perifiton o aufwuchs asume el papel dominante. Se compone de organismos sumergidos en el agua, principalmente de origen vegetal como diatomeas, cianobacterias y musgos acuáticos, adheridos a las piedras y troncos o desplazándose entre ellos
Un río es una corriente natural de agua que fluye con continuidad. Posee un caudal determinado, rara vez constante a lo largo del año, y desemboca en el mar, en un lago o en otro río, en cuyo caso se denomina afluente. La parte final de un río es su desembocadura.
Un río está compuesto por varias partes básicas. Por lo general, los ríos, especialmente los más grandes, se dividen en tres partes principales, de acuerdo con su capacidad erosiva y de transporte de sedimentos:
a)    Curso superior o de gravedad alta: El curso superior de un río es donde nacen los ríos.
b)    Curso medio o de gravedad inestable: Generalmente, en el curso medio de un río suelen alternarse las áreas o zonas donde el río erosiona y donde deposita parte de sus sedimentos, lo cual se debe, principalmente, a las fluctuaciones de la pendiente y a la influencia que reciben con respecto al caudal y sedimentos de sus afluentes.
c)    Curso inferior: Es la parte en donde el río fluye en áreas relativamente planas, donde suele formar meandros: establece curvas regulares, pudiendo llegar a formar lagos en herradura. Al fluir el río, acarrea grandes cantidades de sedimentos, los que pueden dar origen a islas sedimentarias, llamadas deltas y también puede ocasionar la elevación del cauce por encima del nivel de la llanura, por lo que muchos ríos suelen discurrir paralelos al mismo por no poder desembocar por la mayor elevación del río principal.
Rio
Arroyo
·         Humedales
Los humedales son ecosistemas complejos que actúan como interfase entre los hábitats terrestres y los acuáticos. Son ambientes ricos en biodiversidad y altos en productividad que exportan grandes cantidades de nutrientes del medio marino.
La categoría biológica de humedal comprende zonas de propiedades geológicas diversas: ciénagas, esteros, marismas, pantanos, turberas, así como las zonas de costa marítima que presentan anegación periódica por el régimen de mareas (manglares).
Los humedales de agua dulce son ecosistemas muy productivos, pero sus diferencias y complejidad hacen muy difícil la generalización acerca de sus funciones. Los humedales son sistemas sedimentarios o detríticos, en los que se acumulan carbono, nitrógeno, fosforo y otros materiales que son intercambiados con la atmosfera y con el entorno. Los humedales aportan una gran cantidad de restos orgánicos o material detrítico al sistema.
Los humedales albergan una gran diversidad de anfibios y reptiles, especialmente ranas, sapos y tortugas. Los herbívoros constituyen un componente destacado de la vida animal; los micro crustáceos filtran algas de la columna del agua, los caracoles comen las algas que crecen sobre las hojas y restos orgánicos, los gansos pastan en los brotes de las plantas emergentes, las fochas, ánades reales y otros patos nadadores se alimentan en las cubiertas o amasijos de algas.

·         Embalses
Se denomina embalse a la acumulación de agua producida por una obstrucción en el lecho de un río o arroyo que cierra parcial o totalmente su cauce. Las características físicas principales de un embalse son las curvas cota-volumen, la curva cota-superficie inundada y el caudal regularizado.
Dependiendo de las características del valle, si este es amplio y abierto, las áreas inundables pueden ocupar zonas densamente pobladas, o áreas fértiles para la agricultura. En estos casos, antes de construir la presa debe evaluarse muy objetivamente las ventajas e inconvenientes. Los volúmenes característicos de los embalses están asociados a los niveles; de esta forma se tiene:
  • Volumen muerto
  • Volumen útil
  • Volumen de laminación
Básicamente un embalse creado por una presa, que interrumpe el cauce natural de un río, pone a disposición del operador del embalse un volumen de almacenamiento potencial que puede ser utilizado para múltiples fines, algunos de ellos complementarios y otros conflictivos entre sí, pone a disposición del operador del embalse también un potencial energético derivado de la elevación del nivel del agua.
Se pueden distinguir los usos que para su maximización requieren que el embalse esté lo más lleno posible, garantizando un caudal regularizado mayor. Estos usos son la generación de energía eléctrica, el riego, el abastecimiento de agua potable o industrial, la dilución de poluentes. Por el contrario, para el control de avenidas el embalse será tanto más eficiente cuanto más vacío se encuentre en el momento en que recibe una avenida. Desde el punto de vista de su capacidad reguladora, el embalse puede tener un ciclo diario, mensual, anual e, incluso, en algunos pocos casos, plurianual.


ECOSISTEMAS MARINOS

·         Océanos
Los océanos cubren el 71 % de la superficie de la Tierra, siendo el Pacífico el mayor de los océanos. La profundidad de los océanos es variable dependiendo de las zonas del relieve oceánico pero resulta escasa en comparación con su superficie. Se estima que la profundidad media es de aproximadamente 3900 metros. La parte más profunda se encuentra en la fosa de las Marianas alcanzando los 11033 m de profundidad.
En los océanos hay una capa superficial de agua templada (12 °C a 30 °C), que llega hasta una profundidad variable según las zonas, de entre unas decenas de metros hasta los 100 o 50 m. Por debajo de esta capa el agua tiene temperaturas de entre 5 °C y -1 °C. Se llama termoclina al límite entre las dos capas. El agua está más cálida en las zonas templadas, ecuatoriales y más frías cerca de los polos. Y, también, más cálida en verano y más fría en invierno. Dependiendo del lugar que nos encontremos en el mundo.
Dentro de las características principales que entran en esta parte son la temperatura, la salinidad, la presión, las olas, las mareas estas son factores importantes.
a)    Las olas: Raramente el agua de mar se encuentra quieta, se mueve en olas, mareas o corrientes. Las olas se deben al viento que sopla sobre la superficie. La altura de una ola está dada por la velocidad del viento, del lapso en que ha soplado y de la distancia que ha recorrido la ola. La ola más alta registrada fue de 34 metros, pero generalmente son mucho más bajas. Desempeñan un papel fundamental en la formación de las costas.
b)   Salinidad: La salinidad varía de acuerdo a los procesos químicos .se ve afectada por la evaporación y las precipitaciones de forma más pronunciada en las interfaces del mar y el aire.
c)    Mareas: Las mareas son provocadas por la atracción gravitatoria que ejercen la Luna y el Sol. La atracción es mayor en la cara de la Tierra que está frente a la Luna, provocando una pleamar o marea alta. El Sol, por estar a una mayor distancia, produce un menor efecto que la Luna.
Aunque los océanos dominan la superficie de la tierra aportan mucho menos que los ecosistemas terrestres a la producción primaria de la tierra son menos productivos porque solo el área superficial iluminada puede mantener vida vegetal. Además, la mayor parte de mar es pobre en nutrientes. Los restos de fitoplancton, zooplancton y otros organismos caen en la zona iluminada a las aguas bentónicas oscuras, y aunque este hundimiento aporta luego por descomposición, nutrientes a las profundidades ya no pueden ser utilizados en la fotosíntesis por falta de luz. También se evita el intercambio de nutrientes entre la superficie y el fondo. Los océanos templados son más productivos, debido principalmente a que a termoclina no es permanente la reducida producción en invierno sitúa la producción anual de los mares templados a un nivel tan solo un poco superior a la de los mares tropicales


·         Marismas y manglares
El manglar es un hábitat considerado a menudo un tipo de bioma, formado por árboles (mangles) muy tolerantes a la sal que ocupan la zona intermareal cercana a las desembocaduras de cursos de agua dulce de las costas de latitudes tropicales de la Tierra. Así, entre las áreas con manglares se incluyen estuarios y zonas costeras. Tienen una enorme diversidad biológica con alta productividad, encontrándose tanto gran número de especies de aves como de peces, crustáceos, moluscos, etc.
Los manglares desempeñan una función clave en la protección de las costas contra la erosión eólica y por oleaje. Poseen una alta productividad, alojan gran cantidad de organismos acuáticos, anfibios y terrestres; son hábitat de los estadios juveniles de cientos de especies de peces, moluscos y crustáceos y por ende desempeñan un papel fundamental en las pesquerías litorales y de la plataforma continental.
La producción neta de los bosques de manglares es variable, oscilando en los manglares de florida entre un 450gc/m2 año y un 2.700gC/m2 año. La producción está influida por el flujo y reflujo de las mareas, la composición del agua, la salinidad y los nutrientes del suelo de forma similar a las marismas. Las mayores tasas de producción tiene lugar en los manglares bajo la influencia de las mareas diarias.
Una marisma es un ecosistema húmedo con plantas herbáceas que crecen en el agua. Una marisma es diferente de una ciénaga, la cual está dominada por árboles en vez de herbáceas. El agua de una marisma puede ser dulce o del mar, aunque normalmente es una mezcla de ambas, denominada salobre. Las marismas costeras suelen estar asociadas a estuarios, éstas se basan comúnmente en suelos con fondos arenosos.

Mangle

Marisma

·         Estuarios
Un estuario es la parte más ancha y profunda de la desembocadura de un río en el mar abierto o en el océano, generalmente en zonas donde las mareas tienen amplitud u oscilación. La desembocadura en estuario está formada por un solo brazo ancho y profundo en forma de embudo ensanchado. Suele tener playas a ambos lados, en las que la retirada de las aguas permite el crecimiento de algunas especies vegetales que soportan aguas salinas.
Los estuarios se originan porque la entrada de aguas marinas durante la pleamar, retiene las aguas del río, mientras que durante la bajamar, todas las aguas comienzan a entrar a gran velocidad en el mar u océano, lo que contribuye a limpiar y profundizar su cauce, dejando a menudo, grandes zonas de marismas.
Los estuarios tienen forma de ensenadas, constituyen auténticos puertos naturales, situados donde los ríos navegables se juntan con el mar. Los estuarios los nutrientes abundan en la parte superior, se depositan rápidamente en los marjales y las llanuras de cieno intermareales.


·         Arrecifes de coral
Un arrecife de coral o arrecife coralino es un tipo de arrecife biótico que se desarrolla en aguas tropicales. Son estructuras sólidas del relieve del fondo marino formadas predominantemente por el desarrollo acumulado de corales pétreos. Aunque también se pueden encontrar en la zona nerítica debido al oleaje y las corrientes marinas, estas zonas reciben un flujo continuo de nutrientes, lo que las convierte en hábitats ideales para una gran diversidad de especies acuáticas.
Por su situación estratégica entre la costa y el mar abierto, los arrecifes sirven de barrera que protege a los manglares y las praderas de hierbas marinas contra los embates del oleaje; los manglares y praderas de hierbas, a su vez, protegen al arrecife contra la sedimentación y sirven como áreas de reproducción y crianza para muchas de las especies que forman parte del ecosistema del arrecife.
Aunque los corales suponen la mayor parte de la infraestructura y la masa de un arrecife de coral, los organismos más responsables en el crecimiento del arrecife contra el constante acoso de las olas oceánicas son las algas calcáreas, especies de alga roja. Los corales no realizan fotosíntesis, pero viven en una relación simbiótica con estas algas microscópicas que sí realizan la fotosíntesis, como peridinios dinoflagelados. Existen diferentes tipos de corales: los corales blandos o corales ahermatípicos y los corales duros, mejor conocidos como pétreos o corales hermatípicos.
Los arrecifes de coral están entre los ecosistemas más productivos de la tierra. La producción neta oscila entre 1.500 y 5.000 g C/m² año del océano circuncidante. Debido a que la comunidad coralina actúa como una trampa para los nutrientes, los arrecifes d coral son oasis de producción en un mar pobre en nutrientes.